Bienvenidos a mi blog, en el intentaré plasmar ideas, noticias curiosas y historietas que suelo hacer en mi tiempo libre.

Espero sinceramente que os guste y os aporte algo en que pensar

lunes, 5 de noviembre de 2012

La tristeza de la humanidad


Unos dicen que la felicidad puede ser alcanzada si cambiamos nuestra forma de ver la vida...si nos volvemos optimistas, si otorgamos importancia a cosas esenciales en vez de a materialismos como el dinero o la fama.

Yo soy más pesimista… el hombre nunca alcanzará la felicidad buscada. Siendo como es, hombre, su propia existencia, su pensamiento elevado y complejo arruina la sencilla idea de la paz que nos otorga la vida. Yo creo que la felicidad no depende del punto de vista en el que veas la vida.

La vida, por si misma, es dura…el carnívoro mata al vegetariano….el vegetariano a la planta…y la planta mata a otras plantas para sobrevivir.
Los animales mueren al hacerse viejos
O no duran lo suficiente para hacerse adultos

Es dura, sí... Pero desde el punto de vista animal no podemos considerarla como triste ni feliz, la vida es como es y porque es, un complejo rudimentario y sin ataduras emocionales.

La tristeza por lo tanto proviene del hombre…



El hombre, el único ser que no es capaz de habituarse a esa dureza de la vida, a comprenderla, a hacerse parte de ella…haciéndose un extraño ante sus misterios y llorando aquello que no logra comprender…
Se podría decir que la tristeza es una defensa contra nuestra propia racionalidad existencial…No podemos soportar aquello para lo que hemos sido creados: vivir para morir y nos obligamos a crear un motivo para ser feliz, un motivo que se aleja de la simple vida
Por supuesto, al buscar una felicidad inexistente, una felicidad que no cabe en la definición de la propia vida, en un mundo rudimentario y en paz existencial, no hallamos más que vacío o falsas felicidades superficiales…eso nos lleva a la tristeza, a la desesperación por un vacío feliz…

Y es eso, no otra cosa, lo que nos hace sufrir.

No nos deja dormir por las noches.

Y nos mata…

sábado, 30 de junio de 2012

El sueño de la humanidad.


¿Cual es tu sueño?¿ Qué es aquello que querrías hacer antes de morir?
La verdad, a mí me gustarían hacer tantas cosas...
Muchos sueñan con la grandeza, otros con cantidades inmensas de dinero, y casi todos en el amor verdadero.
No sé por qué pero a mí todo eso me ha dejado de importar. Mis pensamientos se han envuelto en un celo negro: la muerte.
Será que tengo miedo...mucho miedo a la muerte pero la cuestión es que ya todo se ha vuelto vago, aburrido...

miércoles, 30 de mayo de 2012

Un futuro sin futuro.

sobre base y papel:
Aquí dejo otra historieta que he escrito en una de esas noches en las que no se puede dormir. Espero que os guste:

         Te levantas a las 5:30, el despertador suena escrupulosamente a la hora exacta y instantáneamente tus ojos se abren sobresaltados y molidos por una noche de desasosiego y miedo.
La vida ya no es lo que era: 5 comidas diaria, ropa nueva y lujos disparatados han dejado un hueco en un alma en crisis, de un muerto de hambre.
Ahora, hasta una lata llena del contenedor más cercano me parece un manjar, un trapo enrredado en una valla un lindo ajuar y los lujos...bueno, los lujos simplemente han desaparecido.

Hace ya dos largos años que España cayó, los Bancos, grandes demonios con traje y corbata arrastraron con su avaricia, a un país que, si ya estaba en crisis, acabó ahogándose en la más profunda de las depresiones.
Las empresas quebraron, los bancos emigraron a lugares más seguros y los parados, almas en pena sin nada que llevarse a la boca, se levantaron arrasando y quemando todo aquello por lo que años atrás habían luchado:
Grandes mansiones, empresas, centros comerciales, autobuses...
-Lo único que se necesita para que una revolución funcione es una masa furiosa que no tenga miedo a matar.

Y todo lo demás es historia.
La histeria, los gritos empañados de los policías al ser apedredados por millones de personas
En silencio truncado por altavoces, radios y televisores.
Los muertos dispersos, aguas contaminadas, ciudades abandonadas, mendigos tumbados en mansiones de mármol...
Mi cuerpo esquelético es igual a los de todos los demás, España no fue salvada porque no había nada que salvar.
Después de la guerra llegaron banqueros, ricachones y políticos. Los llamados salvadores de los pobres, aquellos que querían ayudar a los mismos que habían saqueado sin piedad durante años.
  Dígase Agencias fantasmas
  Dígase construcciones inservibles o monumentos enriquecidos
  Dígase ayudas mediocres.
 Vinieron, pobres inocentes, y los ciudadanos hicieron aquello que cualquiera hubiera hecho, los desmenuzaron.

El país había caído y los ciudadanos habían perdido todo vestigio de inocencia. El país había sufrido la masacre de los ciudadanos y también de los policías. El país había quedado disuelto en polvo ceniciento
Y Lo único que se escuchaba mientras caía el país eran las voces de los políticos....
 Aquellos que les dieron el dinero a los bancos....
 Aquellos que no quisieron escuchar y que solo respondían como marionetas sonrientes:

-'No se preocupen, todo irá bien'.



martes, 17 de abril de 2012

Espejo

A veces...mi vida se vuelve soberanamente aburrida. Todo parece gris plomizo, diario..Como vivir el hoy como si fuera un reflejo casi perfecto del ayer.
Es entonces cuando pienso a donde me lleva mi vida.
Es entonces cuando pienso y reflexiono, porque lo que vivo ya no me sirve y necesito cambiarlo, y no se cómo.
Siempre es igual...
Me dirijo al espejo, me miro la cara..una nariz, pelo espeso, negro azabache, ojos verdes y una peculiar sonrisa...una cara extraña que me mira desde el espejo me sonríe. Me toco la cara con la yema de los dedos mientras mi imagen siniestramente me sigue casi al mismo tiempo, tanto que no se nota la diferencia temporal entre mi cuerpo y su reflejo.
A continuación, tras rozar mi mejilla recorro todos mis rasgos más característicos, desde la barbilla hasta los mechones más profundos de mi cabellera.

Sé que ese soy yo pero por alguna razón no me siento yo mismo. Como si mi inteligencia, mi racionalidad, quedara reducida a esos ojos profundos verdosos y todo lo demás estuviera cubierto, apretado en una masa de músculos, dientes, piel y huesos.

¿Entonces qué hacer?¿Hacia dónde debo dirigir mi vida? Las dudas me recorren la espalda haciéndome sentir angustiado y confuso.

Podría hacer lo que la sociedad me ha enseñado...ver la tele, jugar al ordenador, meterme en facebook ¿Pero no sería eso una pérdida de mi mi vida?¿ Una patada a mis pensamientos alejándolos a un momento futuro en el que vuelva a sentirme igual?

De repente algo llama siempre mi atención...un producto de limpieza fuera de lugar, la llamada perdida de mi amigo, una mancha que debo limpiar. Necesito estos despistes, necesito olvidarme de mis preguntas que tanto me dañan y desesperan. Después de estos sigo arreglando cosas y alejándome más y más de mis preocupaciones
Terminado todo y ajeno ya a mis dudas me miro, pensativo, de nuevo al espejo.

Sé que ese no soy yo...pero eso, según lo que me han enseñado, debería darme lo mismo.

jueves, 5 de abril de 2012

Pluralidad...la vida a través de todos los ojos.

No soy yo, una sola unidad, no soy yo, un abstracto colectivo, un todos igual.
Soy la mirada perdida de un enfermo de cáncer terminal.
Soy la sonrisa encantadora de un muchacha enamorada.
Soy el  orgullo escondido en los padres de politicos corruptos.
Soy el dolor martilleante que produce una bala al atravesar un soldado enemigo.
Soy la ira de una esposa ante un marido infiel.
Soy la alegría al ver a un amigo que creías perdido.
Soy la esperanza de vivir tus mejores sueños.
Soy un sólo granito de arena de las playas que cubren el mundo.
Soy la luz de la luna reflejada en las noches silenciosas.
Soy el amor, la pérdida y la viudez.
Soy la codicia y la envidia de todo aquello que no podemos codiciar.
Soy los huesos de los muertos desperdigados tras una guerra cruenta.
Soy una alma solitaria perdida en un mar de almas solitarias.
Soy un médico angustiado ante un paciente que ya no puede salvar.
Soy la mueca sobresaltada de un muchacho sorprendido por la muerte.
Soy la mirada serena de un viejo acariciando un bastón casi tan viejo como él mismo.
Soy la lengua rosada de un galgo reluciendo mientras corre tras un conejo.
Soy el primer amor, el segundo, y el amor marchito de la vieja del piso de al lado.
Soy la rigidez, la locura, la justicia y la injusticia que contienen nuestras leyes.
Soy el vagabundo del supermercado, un millonario que no presta dinero. 
Soy un sueño, una realidad, un deseo.
Soy un niño siendo adulto, un adulto siendo viejo y un viejo siendo un recuerdo.
Soy lo que se ve en el mundo, bajo la máscara de la humanidad, que siente, vive y llora.
Soy, cada uno de ellos, y lo seré hasta el final de los tiempos.
Lo soy, ¡Y, ésto último es la verdad!.... apenas los entiendo.

sábado, 31 de marzo de 2012

Y tú. ¿crees?



¿Crees en otro lugar?¿En otra vida, en lo que hay detrás de lo que conoces? La inexistencia de otra vida tras la muerte es algo que siempre nos ha preocupado. La religión nos da una respuesta rápida y breve de esta pregunta, tan sencilla y aterradora. Afirma que no nos preocupemos, que debemos creer, que nuestra fe debe ser la que nos guíe hacia la verdadera respuesta, y además, por si acaso, ya nos dan la respuesta de antemano: Debemos creer, detrás de la vida existe otra mejor, otra más perfecta e infinita. 

Esta afirmación nos llena el vacío, hace que la gente se sienta mejor, que todo aquello que los preocupa y les angustie acabe. ¿Por qué preocuparse? ¡Nos queda otra vida todavía más hermosa detrás de la que ya tenemos!
Y esto nos salva, nos salva del dolor, de una vida de temor a la muerte. Incluso nos salva de la muerte, no morimos...caminamos hacia otra existencia.

Pero...¿Y si no crees? Hay mucha gente, incluyéndome a mí mismo, que no cree en nada después de esta vida. La muerte será pues un vacío infinito, sin sensaciones, sin vida, sin pensamientos, sin algo...es decir, nada.

El problema no radica en la muerte, ya muertos no sentiremos ni angustia ni pesar ni nada de nada, es decir, no quiero decir que no nos preocupe estar muertos simplemente que ya no existirá nada de nosotros que piense siquiera en preocuparse o no preocuparse. Habremos dejado totalmente de existir. No...el problema está en la vida, no en la muerte. 

Puede que seamos infelices y vivamos con miedo. Puede que el pensar que hagamos lo que hagamos acabaremos muertos, el pensar que nuestra vida no tiene ninguna finalidad, que aunque seamos buenos o malos acabaremos criando malvas como todos los demás nos provocará mucho dolor y sufrimiento.  O puede que nos rebelemos, que queramos luchar contra las riendas de la muerte, que vivamos intensamente, desafiando a la muerte y...acabemos criando malvas también

Sea de una forma u otra, seamos religiosos o ateos, no deberíamos preocuparnos de la muerte. Aún escuchamos, aún olemos, aún sentimos y eso es lo que realmente debería importarnos ahora... porque en algún momento, dejaremos de existir, dejaremos esta vida y pasados 100 años solo nuestros huesos, nuestro polvo se acordará de nosotros

jueves, 22 de marzo de 2012

Porque vale la pena sonreír.

A los 42 años no se que camino seguir. La vida pasa veloz a mi alrededor, tan rápido que apenas puedo saborear su color, su esencia. Los días son todos iguales, monótonos, insípidos y pese a mi título académico, mi novia y mis trofeos de pesca y natación tengo la sensación de no haber vivido, de no haber pasado por este mundo como yo hubiera querido.

Los 40 es una etapa difícil, te haces viejo. O más que hacerte viejo te das cuenta de tu vejez. Todo te recuerda a ella. A tu alrededor escuchas noticias de cánceres y  ataques cardiovasculares que suelen ocurrirle a los mayores, ¿Pero que mayores? Yo ya soy uno de esos mayores, ya he dejado de lado mi condición de joven, de aristócrata de mi vida, de hecho mi vida cada vez me pertenece menos y comienza a fundirse con la muerte, me muero y me doy cuenta de mi muerte, como un horizonte en mi camino que me asusta y me hace llorar como un niño asustado por las noches.

¿Qué hago Dios mío? ¿Qué ocurre si no he vivido cómo yo quería?¿Qué ocurre si mi vida me parece ya sosa y sin sentido?¿Cómo un sueño...una ilusión?

A los 20 no pensaba en la muerte, la muerte estaba allí, era cierto, pero no pensaba en que yo pudiera morir, yo no, morirán los viejos, los que ya han malgastado o 'bien gastado' su vida...¡Yo era inmortal!. Despertar de la ilusión de los 10, los 20 e incluso de los 30 es doloroso, despertar de mi ingenua esperanza, de mi inmortalidad es tan doloroso...

Por suerte esta historia no es real...tengo todavía 17 años y toda la vida por delante, pero estoy tan solo.... no sé que hacer, en que sujetarme...¿amor? ¿Dinero? ¿amistad?...son tantos los caminos que puedo seguir que decidir entre uno y otro y que siempre me harán pensar que podría haberlo hecho mejor.
¿Quién sabe? Quizás llegue a los 40 y piense en esto y suspire melancólico, quizás me ría de mi estupidez, de mi falta de de autoestima y sonría, sólo sonría, a los maravillosos 40 años de mi vida.

Paco.

miércoles, 7 de marzo de 2012

El miedo y el progreso

Otra reflexión de mi vida.


El miedo bloquea mis pensamientos…es fuerte, muy fuerte, una sensación que me hace cambiar, que me hace más fuerte pero al mismo tiempo es la peor pesadilla de la evolución, del cambio y la superación.

Oí una vez que el ser humano sólo cambia cuando no hay más opción, cuando todo lo que se podía hacer para evitarlo, tiene miedo y es el miedo el que nos hace cambiar. Muy a mi pesar, esta afirmación puede ser totalmente falsa.Ojalá fuera tan sencillo.... Puede que el miedo nos haga cambiar pero, como se observa en la historia también ha sido el freno de la evolución humana: La santa inquisición con la quema de los ‘brujos’ y  el estancamiento de la sociedad feudal por el miedo a la invasión son solo ejemplos de este miedo que nos frena.

Pero no hay que irse tan lejos, con tan sólo ver mi vida, observo como mi miedo que me ha marcado.
Mi vida se basa en una serie de pautas definidas y preestablecidas, y desde hace 7 años no han variado. ¿Por qué? ¿Por qué después de ver todos los problemas que genera mi vida sedimentaria, mi falta de ejercicio, el uso tonto que hago de mi vida viendo todos los días la tele, el ordenador, jugando a juegos que no aportan nada a mi vida, porqué, no he sido capaz de cambiar? ¿De dar un vuelco total a mi vida, a su significado, tirar la televisión, destrozar los videojuegos, quemar el ocio inútil y el cómodo sofá que constituye mi vida?

La respuesta se me plantea muy sencilla.. el miedo, el miedo a cambiar… el miedo a lo que puedo perder al cambiar.
No es algo tan extraño. De hecho lo tenemos todos los animales, un miedo infinito e irracional al cambio, todo aquello que cambia nuestra vida, que cambia nuestra percepción de ella nos parece realmente peligroso.
Si tenemos algo bueno y sabemos que cambiando seguramente alcanzaremos algo mejor nos fijamos únicamente en ese ‘seguramente’ y nos olvidamos del mejor… ese 'seguramente' nos absorbe…ese 'seguramente' se adentra en los confines mas alejados de nuestra personalidad y automáticamente, nuestro cerebro, sin ni siquiera racionalizarlo genera una sensación de angustia y malestar… ¿Porqué cambiar si estamos ‘bien’?

La solución parece bastante sencilla, ¡Eliminemos pues el miedo al progreso! ¡Esforcémonos y cambiemos! Nos haríamos más fuertes, pero esto, puede ser simplemente una idea muy ingenua.

Primero porque sería imposible eliminar totalmente el miedo que sentimos a cambiar, por mucho que nos esforcemos somos seres emocionales, y nos guiemos o no por ellos un intento de instaurar la razón por encima de los instintos como el miedo sería como luchar contra nosotros mismos, como no estar contentos con lo que somos y queren variar la naturaleza de nuestro propio ser.

            Segundo… llegando al caso de que cambiaras, de que encerraras el miedo irracional al cambio en una parte muy profunda de tu ser y sellaras esa parte. Aún así, no podrías cambiar, ya se encargará la sociedad que no lo hagas, aunque tu quieras cambiar, los demás seguirán estando igual, preservarán el miedo al progreso y serán tu freno, su miedo a tu cambio y a lo que pueda originar te impedirá avanzar, progresar.


¿Hay pues solución?
Puede que, si nuestros instintos son reacios al progreso, este no debe ser tan bueno para el ser humano. ¿Por qué, entonces este progreso debe ser la evolución que todos esperamos? ¿No nos estaremos equivocando?
¿No será el progreso un simple producto de la cara oscura del miedo? Puesto que debe existir miedo a todo, debe existir miedo al miedo… para al miedo a cambiar el ser humano necesita un miedo distinto ‘el miedo al miedo a cambiar’ El miedo del miedo que parece haber producido el progreso… Una solución o un problema más intrincado.

De forma más sencilla. Me pregunto si todo avance, producido por miedo a algo, ¿Se podría considerar la solución a ese miedo o simplemente una venda que lo cubre haciendo que lo perdamos de vista?

Esto me hace reflexionar, si el progreso fuera un error, ¿Habría solución? Si cogemos lo opuesto sería el estancamiento, el no cambio dentro de un cambio constante de la vida, pero que no cambio escoger? El progreso nos ha dejado tantos procesos de cambio que es imposible discernir cual sería el correcto al que atenerse.

Es eso, o pensar que todo es un error garrafal y que no hay solución para nada, la nada es la solución para la nada puesto que no hay solución, no hay problema que plantearse y todo es caos, glorioso caos exento de significado.
Al ver como mi reflexión no me me aclara ni siquiera lo que he preguntado solo me queda citar, como hago en momentos como este, ‘No hay nada en la nada, por lo que no busques algo allí.’

lunes, 5 de marzo de 2012

Instintos de pelea






¿Qué es esto que me hace cosquilla en la planta de los pies? ¿Qué me asciende por la espalda y se concentra en mi frente, mejillas y puños? ¿Qué es esta sensación de desesperación, de abatimiento…tan seductora, tan arrebatadoramente sencilla?

-‘Hallo’, Los instintos están en la puerta….

Sin poder evitarlo, lo siento…mi puño asciende desde la altura de mi cintura casi volando, casi no puedo verlo y golpea, seco, su barbilla, la de aquel que ya apenas recuerdo mas que como unas palabras vacías, estúpidas, que han levantado mi ira, que le han dado fuerzas…
Casi instantáneamente oigo un ruido sordo, una especie de clock que resuena a mi alrededor pero no me importa, ya no soy yo, mis instintos me dominan, mi furia me domina, todo es luz y ruido a mi alrededor

Automáticamente, para no darle tiempo a responder ( o quizás pensé ésto solo como un consuelo racional ante mi brutalidad) mi rodilla hasta ahora apoyada en la planta de mis pies se ve por los aires con una fuerza descomunal… me picaba mucho la planta, no es mi culpa, solo salté con la rodilla alzada para evitar el dolor, solloza mi parte racional

-‘Hallo’, son mis instintos…están rompiendo la casa…

Pero todo es luz…todo es velocidad...Sonido…absolutamente intenso, es armonía de pelea… noto como el cuerpo cae, la sombra se ha abatido pero eso no desanima a mi parte irracional, mi pie derecho golpea varias veces al cuerpo caído mientras a mi alrededor gritos de terror y miedo apelotonan la habitación retumbando las paredes, vibrando mis tímpanos incapaces de oír, de entender más allá de la agitación instintiva, irracional que fluye en mi cerebro.
Lo oigo sollozar, es un sonido leve, muy gracioso que he sido capaz de captar, mi parte racional se agita, quiere dominar, dice lo que me pasará después, lo que producirán mis actos pero yo ya no escucho, ahora son los instintos los que dominan
Todo es tan sencillo...solo sentarme en su pecho, azotes de aire en mi cara son captados por los receptores de la piel, mis puños son muy rápidos y eficaces, como balas de pistola…apenas 5 o 6 y ya la cara de la sombra parece apenas un espumarajo de sangre y saliva, un espumarajo muy excitante… Pero me cogen de los hombros, me elevan, fuerzas invisibles tiran de mí separándome de mi enemigo, de mi sombra, no lo evito puesto que las fuerzas no están en mi campo de visión, ni me son hostiles, lo único hostil era la sombra y ahora es solo un espumarajo

-‘Hallo’, es mi desconcierto, ha querido llamar a la puerta pero la casa ya no tiene, el instinto la ha saqueado a fondo…

Me escuecen puños, pies, rodilla y también, que curioso, el brazo derecho…este último con gran intensidad, mensajes del exterior empiezan a entrar a gran velocidad, desordenados, confundiéndome,….. ¿Qué has hecho?..... Ya no siento la armonía, el placer de los instintos recorriéndome la piel, ¡Llama la ambulancia! su aurora protectora se ha disipado y he quedado vacío….Déjalo, Elena, no vale la pena!...

Me zarandean, parpadeo sin ver, puntos negros ocupan mi visión, malditos puntos negros que no me dejan ver, pero ya me da igual, estoy hueco, como una cáscara vacía.

De repente me veo en el suelo, ¿Qué ha sido? ¿Un puñetazo? ¿Me duele la nariz horriblemente, el suelo está frío, terriblemente frío y blanco…como un manto fino de nieve que las gotas negro-rojizas de un líquido curioso han manchado. Toqueteo las baldosas blancas tranquilamente, el líquido se me pega a los dedos, está pegajoso y caliente. Todo a mi alrededor es caos pero para mi es murmullo, puede ser que me haya meado, noto como un fresquillo en la entrepierna o quizá sea el alcohol que me hace sentir cosas raras…. Y de pronto, todo vuelve de golpe, como una visión, un fogonazo de información.
Ruidos por todas partes, luz, luz de focos blancos encendidos en todos los rincones de la habitación y un sinfín de personas, personas a mi derecha, a mi izquierda, a mi lado, incluso una arrodillada al lado mío, todos respirando, llorando, gritando, sudando…
-Psss- me levanto y escupo un espumarajo de sangre, intentando no devolver, me dicen que me siente que me quede quieto, pero no me importa, definitivamente me he meado.. Daniel tiene los ojos hinchados, Rosa la cara roja, las fosas nasales se abren y cierran rápidamente, esta noche no follo pienso mientras me doy la vuelta, pese a los gritos nadie me para, nadie evita que me vaya, salgo de la habitación y un descansillo color crema me da la bienvenida, con flores y botellas por todas partes cojo una de brugal y me dirijo a los percheros mientras filas de información me llegan por todos lados, ya no puedo mover apenas el brazo por el dolor por lo que lo dejo colgando, arranco varios abrigos de los percheros con el otro y busco el mío, a mi paso vuelan botellas, vasos, abrigos que no reconozco… pero por fin lo encuentro, es verde, verde intenso de esos que me gustan, este tiene que ser, ya que no queda otro abrigo en el perchero.

-Jajajajja- mi risa me parece endemoniadamente estúpida así que paro, me pongo el abrigo con cuidado de no dañar mas el brazo y me dirijo a la puerta mientras le doy un trago a la botella, después otro y otro mas, líquido espeso desciende por mi garganta, liquido intenso, que me hace olvidar, me olvida de la sombra, del espumarajo, de su maldita sonrisa odiosa antes de nombrar a mi madre, antes de mis instintos y…se termina el liquido termina de bajar, botella vacía igual a volver a casa, me dirijo con pasos débiles a hasta el final de la escalera pero el pie izquierdo me falla y caigo, caigo a un suelo lleno de líquido, cristal de botella y un sinfín de abrigos tirados, pero antes de caer ya he perdido el sentido.

‘Hallo’, el inconsciente a llegado pero la casa ya no está, el techo se ha derrumbado…

jueves, 1 de marzo de 2012

El club de la lucha.

Sobre las 11 de la noche volví de correr y de casualidad, al encender la tele para cenar, descubrí una película que me ha ha hecho reflexionar: El club de la lucha.

Se podría decir que es una especie de amenaza al sistema capitalista que nos gobierna, que nos hace iguales, simples clones consumidores atados a la sociedad...hipotecas, trabajos prefijados,exentos de motivacion, etc... La vida acaba siendo simplemente una continua lucha por sobrevivir en un mundo que ya has abandonado, en el que ya has dejado que la sociedad gobierne por tí.

La frase que me parece mas interesante es:

[…] Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia. Descarriados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que un día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos. Lo que hace que estemos muy cabreados. […]

La verdad es que esta película me recuerda mucho al vitalismo de Nietzsche, los protagonistas se revelan a ese sistema marchito y decrépito que les hace infelices y, buscan la felicidad en la lucha, la destrucción. Una perspectiva nueva de ver la vida, una manera de hundirse, de tocar fondo, alejándose del molde social, dejando de lado todo el imperialismo de la sociedad.
Aunque puede que no sea el mejor sistema si es cierto que hoy en dia vemos la felicidad en la sociedad, en lo que la sociedad quiere.Sí......la felicidad...

Muchos habland de la felicidad, pero ¿Cómo alcanzar esta felicidad? y más aún ¿Qué es la felicidad? Una pregunta compleja, ya que según el lugar o la época en la que estemos el concepto de felicidad es distinto, cambia.

Sin embargo no me rendí y decidí instigarme en este tema tan peliagudo. Si la felicidad está condicionada por la época y en cada una es diferente solo puede haber dos posibilidades:

1º La felicidad es múltiple,varía con el tiempo y por lo tanto es una nebulosa imposible de alcanzar en toda su extensión. Es decir, tu puedes alcanzar una felicidad dictada por la sociedad del siglo XX pero no conseguirás alcanzar ya lo que sería la felicidad en el siglo XIII por ejemplo. Un problema, sencillamente sin solución: La felicidad es inalcanzable!

2º Negamos la posibilidad de que existan tantas variantes de felicidad y afirmamos que, debe existir una felicidad que no venga condicionada por la época, Viene condicionada únicamente por nosotros mismos.

Eso está muy bien (pensé) pero... ¿En qué parte de nosotros mismos debemos basarnos?¿Hay alguna parte de nosotros mismos que sea igual para todas las épocas y todas los lugares?
   
      1. Algunos dirían: La razón, por supuesto. Pero si lo observamos mas de cerca nos damos cuenta que según evoluciona la sociedad, su idiología, su forma de pensar, cambia también, si no de forma radical, sí levemente. Por lo que la razón, al estar influida por la sociedad no se podría considerar una buena alternativa.
(¡NO! Tiene que haber algo....la duda, la desgarradora sensación de la inexistencia de la felicidad me estaba matando, por lo que seguí dandole vueltas al asunto.)

       2. Tiene que existir una segunda posibilidad,¿Los instintos? Podría ser, si nos fijamos bien, todos los animales tienen los mismos instintos, y estos instintos no se diferencian: instinto de supervivencia, reproducción, nutrición... conceptos básicos que todos tenemos... sin embargo... ¿Podría la felicidad estar escondida en los instintos o éstos son demasiado ''primaceos'' para nosotros, seres tan complejos que hemos desarrollado la razón y los sentimientos?
¿Es nuestra incapacidad a ser primarios o primacios lo que genera nuestra infelicidad?
Todo esto,lo digo basándome en un noticia que escuché hace tiempo que dice así: ''un 89% de las personas superdotadas acaban suicidándose o buscando la primicie, y no la intelectualidad''
Un dato curioso, que encaja perfectamente en la reflexión que había hecho...
A todo esto, vuelvo al mismo resultado, a una imposibilidad de conseguir la felicidad, esta vez, no debido a la complejidad de la misma, sino a la nuestra.

Entonces recordé lo que Aristóteles decía: ''En el punto medio hallarás la virtud''  y pensé, ¿Y si existiera una representación de los instintos primarios que no llegue a estar tan condicionada por la sociedad como la razón? ¿Un individuo intermedio entre hombre civilizado y bestia?
Claro que podía ser, solo el hombre que no es manejado por la lógica, por los pensamientos mundanos y preestablecidos por una razón ''civilizada''podrá alcanzar alguna vez la felicidad, o por lo menos podría intentar algo semejante, intentar alcanzar algo ajeno a la sociedad misma sin tener que recurrir a una homogeneidad primitiva que hemos dejado atrás. ¿Cómo? Con las sensaciones, por supuesto.

Pero no nos equivoquemos, ordenemos un poco más la situación. Entendemos por sensaciones como un desarrollo de los instintos por simples efectos evolutivos naturales. Un ejemplo sería el instinto de supervivencia, que pasa al miedo, no un miedo provocado por hormonas cerebrales, sino un miedo racional, un miedo evolucionado.

Aún así, podemos llegar a la conclusión de que los sentimientos están influidos por la sociedad de la misma forma que la razón, pero si lo analizamos nos damos cuenta de que esto no es del todo cierto. Los sentimientos están, lo que se puede decir, ''contaminados'' por la sociedad, esta sociedad, al observar que los sentimientos pueden llevar a hábitos distintos a ella, los han socializado, los han transformado, pulido de tal forma que solo observemos la parte más social y vacía de ellos. No son un producto de la sociedad como la razón, sino que se encuentran ocultos en ella
La sociedad:

Ha estructurado el amor con el matrimonio, la herencia...
Ha violado la felicidad convirtiéndola en una parte integra del sistema.
Ha destruido el placer, convirtiéndolo en algo pervertido y asqueroso

En definitiva, no todas las sensaciones nos podrán llevar a esa felicidad que estoy intentando alcanzar, Si buscamos una felicidad que no haya sido modificada, o que haya sido modificada lo mínimo posible debemos buscar la pureza de una sensación arrancándole todos los esterotipos, las adiciones inútiles de la sociedad.

Pero la cuestión es cómo, ¿Cómo, yo, un ser producto del sistema, de esta sociedad, tan socializado, exento de la suciedad animal puedo embarrarme?, distinguir lo que la sociedad ha violado de lo que es puro?

El terreno que he de seguir se muestra escarpado, difícil de continuar, sabiendo que el margen de error es muy alto y que aunque crea aver alcanzado la felicidad sólo seré consciente de su presencia y ausencia justo antes de morir, de dejar de lado lo que he conseguido, entonces y sólo entonces lo sabré....

¿Podré ser feliz? ¿Podré discernir una felicidad perdida entre el mar de angustias que crea mi mente?¿Podré morir tranquilo?

Sea como sea, Esta es mi vida y estas, sus molestas preguntas.....

domingo, 26 de febrero de 2012

Pequeños ángeles cristalizados


Ya que estoy voy a poner otra historieta, ésta me gusta bastante y espero que la disfruteis vosotros también:
Llovía estrepitosamente, goterones más grandes que un dedo gordo se rompía constante contra el cristal del coche gris eléctrico y luego sus restos, que eran pocos por la velocidad a la que la mujer al volante conducía, discurrían hacía los lados dejando tristes rastros de lo que antes había sido una gota luminosa, luminosa sí. Pese a este tremendo chaparrón a lo lejos el sol brillaba con una fuerza de aproximadamente las 4 de la tarde y las gotas de lluvia emitían destellos coloreados, muy bonitos, como de otro mundo distinto al de todos los días, un mundo imaginario, extraordinario, en el que el sol y la lluvia fluyen bajo el mismo cielo.

Sin embargo, para Ángela, aquello no era simple lluvia reluciente. Le parecían pequeñitos ángeles cristalizados, que como esmeraldas de distintos colores se rompían contra la tierra perdiendo su belleza, su interés.
Aunque claro, no todo se perdía en la dura tierra, las gotas, ya embarradas, se agrupaban en grandes charcos intentando aparentar orgullosas aquello que habían llegado a ser. Pese a ello, Ángela las veía entristecida, charcos embarrados, impuros, en nada parecido a lo que en las alturas eran: Angeles perdidos, ángeles aterrenados, ángeles marchitos. Como ellos, ella se sentía embarrada, catastróficamente enlodada a la altura de las rodillas y hundiéndose cada vez más en el gran suelo que era su vida.

Zarandeó su mano derecha intentando concentrarse en la carretera y dejar de lado los recuerdos que empezaban a aflorar, a clavársele en la piel… pero era inútil. La lluvia siempre le había entristecido y excitado al mismo tiempo, le recordaba a la historia de su vida, y esto le producía un placer abrumador y que ella pensaba estúpido.

 ¿Cómo unas pequeñas gotas de lluvia, una cosas tan simples, podía recordarle su vida? ¿Cómo podía hacerlas tan suyas, como si la lluvia solo contara su historia y la de nadie más? ¡No! Era demasiado egocéntrica.

Precisamente por serlo, el pasado siempre le había perseguido, sin descanso, en forma de gotas cristalinas que caían intermediariamente del cielo.
Era espantoso, horrible, que algo tan hermoso al quebrarse, le quebrara también el espíritu, y  más horroroso aún era que no pudiera escapar de ellas, que por muchos días soleados que pasaran siempre habría, incluso en el lugar más seco de la tierra, un día lluvioso. Un maldito día lluvioso…

-En fin-suspiró todavía atormentada-borrón y cuenta nueva…

Tras esto, apretó fuertemente los dedos contra el volante y siguió conduciendo, sólo conduciendo.

Mis historias

Este es un pequeño fragmento de una historieta que empecé a hacer hace tiempo. No se porqué empecé a hacerla pero me ha gustado bastante como ha quedado y me gustaría compartirla.Espero que os guste:


Aunque todo empieza nada tiene un final ya que todo lo que acaba volverá a empezar…
Capitulo 1:
Ring….Ring….Ring…
Javier, molesto por el ruido insoportable levantó su revuelta y larga cabellera morena y buscó el aparato que se encontraba justo al lado de su oido izquierdo desperezandose rápidamente, ese aparato infernal lo acababa de despertar de un sueño precioso, o eso creía, últimamente había estado teniendo sueños que cuando despertaban le parecían inolvidables pero que curiosamente no podía recordar, algo extraño pero que mas le daba… Después de todo solo eran sueños.
De tres o cuatro manotazos al aire, agarró el aparato con la zurda ágilmente, siempre se había sentido orgulloso de saber utilizar las dos manos con la misma destreza, mientras se sentaba con las piernas cruzadas sobre la cama ya totalmente revuelta.
-Maldito trasto ruidoso- maldijo mientras lo apagaba con un golpe seco; a menudo se encasquillaba
- Antonio, levanta ya coño que llegaremos tarde-exclamó enérgicamente y al ver que su compañero ni se inmutaba agarró con mas fuerza el despertador y en un pequeño ataque de ira lo lanzó a la cabeza de su amigo que se encontraba en la cama de al lado todavía medio dormido, roncando lo que indicaba que seguramente se había bebido parte de la botella de wiski, como siempre, a escondidas. Javier sabia que eso era algo inevitable su amigo era desde que tenía memoria un borracho empedernido.
-¡Qué levantes ya, te he dicho!- le volvió a gritar mientras le daba una patada amistosa procurando que fuera lo suficientemente fuerte para sacar su vago culo de la cama.

 Pero este, en vez de moverse, se cubrió la cabeza con la almohada mientras se le oia farfullar una serie de sus maldiciones favoritas, porque tenia muchas... y no dudaba en utilizarlas siempre que podía. Antonio era a diferencia de Javier muy perezoso para levantarse y completamente distinto a él tanto en aspecto físico como en su forma de pensar y actuar, un chico de 19 de complexión larguirucha pero sin llegar a ser considerado demasiado flaco por sus ligues inesperados y que, no solían durar. Tenia unas gafas negras, cuadradas y grandes, de esas que estaban de moda entre los jóvenes entre 17 y 20 años, que utilizaba muy poco ya que apenas las necesitaba o porque utilizaba lentillas, pelo castaño lo mas corto posible para poder improvisar una pequeña cresta que era muy fácil de hacer ya que su pelo era moldeable como la plastilina, no era musculoso pero lo compensaba con su gran inteligencia e ingenio, con la que ambos se habían salvado de varios peleas entúpidas o riñas por cosas que, naturalmente solía provocar por donde pasaba Javier, demasiado impulsivo para muchos y que no se callaba nada que pensase, ni lo bueno ni lo malo.
-Vooy a darme 2 minutos-farfulló
-Ya, eso dices siempre-susurró el primero- Yo me voy a poner ya a desayunar, no tardes mucho o me largo sin ti.
-JÁ-le replico el aludido-No se como te vas a ir con este tiempo de perros.
-¿Cómo que no?
-Mira la ventana personaje… desde aquí se oye el viento y la lluvia o la nieve cayendo --¿O es que eres sordo?- le gritó Antonio mientras se volvía hacia la pared dándole la espalda.
Javier decidió no contestarle, pero al ponerse a escuchar más atentamente descubrió que, efectivamente, fuera había una tormenta de cojones y maldiciendo en silencio saltó de la mullida cama del alberge en el que habían descansado toda la noche. Antonio siempre había tenido un oido cojonudo, algo que el agradecía para enterarse de todos los cotilleos que le interesaban pero que le ponía de los nervios en ocasiones.
El albergue se encontraba de camino a su destino, los picos de Europa, un gran parque nacional, constituido por 6 grandes montañas rocosas en las que se podían observar todavía en verano algunas ristras de nieve y hielo. En su alrededor se alzaban grandes y diversos árboles centenarios donde vivían mas de 100 especies de animales, por ejemplo, el año pasado habían avisado un gran oso pardo entre los árboles y varias águilas reales por el firmamento.
Javier, estaba estudiando biología, y viajar a ese lugar era para el una de las cosas mas interesantes e inolvidables de su vida, su amigo Antonio, no le interesaba tanto el destino, sin embargo, mas bien disfruta de las docenas de fiestas que se realizaban entre los jóvenes en las ciudades y pueblos por los que pasaban.

Mientras esperaba a que su perezoso compañero se levantara se sentó en la mesa de caoba del salón-comedor y sacando de su mochila lo que pudo se hizo lentamente unas tostadas cubiertas de mantequilla y un gran tazón de leche con un chorreón de café por encima.
En cuanto vio que ya no quemaba la taza tomo dos largos sorbos que le aclararon la mente, mientras suspiraba de placer y empezaba con la tostada oyó un ruido a su espalda y se volvió con una sonrisa reprobatoria, tostada en mano para joder con algun comentario a su amigo, sin embargo, no era él quien hacia el ruido. Al lado de la puerta había una ventana de 1 metro de longitud con enmarcaciones plateadas y barrotes de hierro por dentro parecidos al de una cárcel, junto a ella se encontraba un gran reloj de cuerda que todavía funcionaba al que solo hecho un vistazo
-las 6.45- apuntó mentalmente, entonces lentamente buscando el motivo del ruido se fijó en la ventana y dió un respingo, detrás del cristal unos ojos plateados y brillantes con motas violáceas alrededor de lo que debía ser la pupila lo observaban.
–Pero que…- antes de terminar la frase su mente se nubló, dejo de ver claramente y notó como si algo se hubiera metido dentro de sus recuerdos retorciéndole los pensamientos, era la sensación más extraña de su vida, y aunque lo intentara no podía escapar, no podía apartar su vista, con la que ya apenas veía, de aquellos ojos plateados. De repente las motas purpúreas empezaron a girar cada vez más rápido, ya no notaba casi nada, todo se había apagado excepto el latido de su corazón que retumbaba en su cabeza como un estéreo de un concierto de rock, y su entrecortada respiración, cada vez mas débil… -Me ahogo-se dijo Javier asustado- Me estoy ahogando…, nada mas terminar de pensar esto volvió como se había ido a la realidad.
Parpadeó rápidamente dos o tres veces recuperando el control de sus sentidos. No sabía cuanto tiempo había pasado ¿Horas, días, quizás semanas? Le había parecido una eternidad, lentamente se fijó en que estaba exactamente en la misma postura que antes  y que las agujas del reloj apenas se habían movido
-¿Unos minutos tal vez?- se preguntó totalmente desorientado y tan perdido que al volver a mirar por la ventana apenas dio un respingo, los ojos lo seguian mirando, aunque parecía que fruncian el ceño resentidos. Sintió sin quererlo una doble sensación, de repulsión y atracción al mismo tiempo, al instante se impuso el miedo, un miedo distinto hacia lo que había vivido hasta ese momento se sintió como un libro abierto y desnudo ante aquellos ojos que lo atravesaban como una espada con la mirada, sin embargo ya no sentía su mente invadida, junto a el oyó un ruido apagado al que no hizo caso, los ojos se giraron y logro distinguir que empezaba a clarear, su figura apareció por unos instantes, era esbelta y delgada con una larga cabellera negra azabache que le cubría los hombros y los pechos al estar en cuclillas. Goterones de lluvia caían como una cascada sobre ella pero parecía no notarlo, eso si, Javier advirtió que a pesar de una camisa totalmente blanca que le llegaba a las rodillas, prácticamente estaba desnuda.
-Pe-pero como…-logro balbucear
-¿Javier?
Este dio un respingo que casi lo tira de la silla, y se giró moviendo los brazos en señal protectora.
-¿Antonio?-acertó a decir al ver a su amigo con cara adormilada
-Ajá?-le respondió el otro con una sonrisa ironica.
-No vas a creer…- susurro mientras volvía a mirar la ventana ahora vacía- No puede ser…
Te veo muy palido tío, ni que hubieras visto un fantasma- le dijo Antonio mientras le daba un golpe amistoso en el hombro sonriendo, Javier le vió sentarse en una silla y empezar a servirse una tostada de mermelada, se notaba pesado con la cabeza todavía nublada y totalmente confuso.
- Has visto como tenía razón-exclamó señalando la ventana
-¿Qué?
-¿Cómo que qué capullo? En que hace un día de perros pero no te preocupes seguro que mejora- le explicó Antonio mientras se untaba otra tostada y empezaba a comersela lentamente saboreándola- te apuesto la próxima botella de vodka.
 Javier no respondió, se quedó mirando la ventana vacía con mirada ausente, notó que Antonio se le acercaba y le sacudía suavemente el hombro
-¿Estas bien?-le preguntó
Javier en vez de responder saltó de la silla y cogió su abrigo  saliendo presurosamente de la cabaña sin cerrar la puerta  alejandose de la cabaña sin hacer caso de los cada vez más lejanos gritos de su amigo

sábado, 11 de febrero de 2012

Un dato más

19:13, tarde plomiza y mi cerebro lleno de datos incoherentes.... Au Marx, Eduardo Marquina, Gabriel Miró, El maleficio de la mariposa..... Las horas pasan y no puedo parar, hora tras hora los apuntes de literatura se van reduciendo en hojas y aumentando de forma proporcional en mi cabeza. ¿Qué puedo hacer? Es algo irremediable, donde deberían estar recuerdos de una posible tarde con los amigos o viendo una pelicula o quizás bebiendo cerveza en un bar se encuentra depositado un parásito sin un valor claro en el futuro que me ampara: La literatura....
No os equivoqueis, no me disgusta la literatura, de hecho leo muchos libros, lo que me disgusta son los datos sobre personas ya muertas, aportaciones de sus obras sin haberlas leido realmente, por lo que ¿De qué me sirve? ¿Realmente al salir a la calle a alguien le importara que las obras dramáticas de Miguel de Unamuno no presentaban apenas acción? Pese a ello sólo se puede soltar un bufido-suspiro y seguir estudiando, estudiando por una nota acertada, estudiando por un futuro que aunque lejano se va acercando sistemáticamente a mi presente y del de todos los demás estudiantes.
Dedicado a todos aquellos que aprovechan los sábados estudiando.

domingo, 29 de enero de 2012

Una compleja adivinanza

El acertijo de Einstein. Zumo de ideas.
Einstein al crear el acertijo estableció que solo un 2% de la población mundial podría hacerlo. Personalmente no creo que sea tan difícil y si te pones puedes conseguir adivinarlo sin problemas.

El acertijo dice así:
Tenemos 5 casas de cinco colores diferentes y en cada una de ellas vive una persona de una nacionalidad diferente.
Cada uno de los dueños bebe una bebida diferente, fuma una marca de cigarrillos diferente y tiene una mascota diferente.
Tenemos las siguientes claves:
  • El británico vive en la casa roja.
  • El sueco tiene un perro.
  • El danés toma té.
  • La casa verde esta a la izquierda de la blanca.
  • El dueño de la casa verde toma café.
  • La persona que fuma Pall Mall tiene un pájaro.
  • El dueño de la casa amarilla fuma Dunhill.
  • El que vive en la casa del centro toma leche.
  • El noruego vive en la primera casa.
  • La persona que fuma Brends vive junto a la que tiene un gato.
  • La persona que tiene un caballo vive junto a la que fuma Dunhill.
  • El que fuma Bluemasters bebe cerveza.
  • El alemán fuma prince.
  • El noruego vive junto a la casa azul.
  • El que fuma Brends tiene un vecino que toma agua.
Y por ultimo la pregunta:
¿Quién es el dueño del pececito?
SUERTE.

martes, 17 de enero de 2012

La felicidad,tesoro inalcanzable

La felicidad es un tesoro perdido,
un viejo aliento de la mar,
que todo marinero tozudo
que, ni mucho menos, advertido
perseguirlo querrá.

Pero el aire brava a toda vela
Ten cuidado con que camino tomar
Porque entre tanto movimiento
Y tan poco velamar,
las olas, la noche y la luna ciega
No te podrán bien trasladar.

Mientras el viento, vaya tela,
Jodido viento el que tienes que tratar,
que celoso del camino que tu barco lleva
contra un cielo ceniciento te quiere estampar

Hay mi pobre marinero!
perdido en aquel triste mar
sin mapa, brújula ni tesoro
vagando para siempre va a acabar,
perdido, sin saber nadar.