Bienvenidos a mi blog, en el intentaré plasmar ideas, noticias curiosas y historietas que suelo hacer en mi tiempo libre.

Espero sinceramente que os guste y os aporte algo en que pensar

sábado, 31 de marzo de 2012

Y tú. ¿crees?



¿Crees en otro lugar?¿En otra vida, en lo que hay detrás de lo que conoces? La inexistencia de otra vida tras la muerte es algo que siempre nos ha preocupado. La religión nos da una respuesta rápida y breve de esta pregunta, tan sencilla y aterradora. Afirma que no nos preocupemos, que debemos creer, que nuestra fe debe ser la que nos guíe hacia la verdadera respuesta, y además, por si acaso, ya nos dan la respuesta de antemano: Debemos creer, detrás de la vida existe otra mejor, otra más perfecta e infinita. 

Esta afirmación nos llena el vacío, hace que la gente se sienta mejor, que todo aquello que los preocupa y les angustie acabe. ¿Por qué preocuparse? ¡Nos queda otra vida todavía más hermosa detrás de la que ya tenemos!
Y esto nos salva, nos salva del dolor, de una vida de temor a la muerte. Incluso nos salva de la muerte, no morimos...caminamos hacia otra existencia.

Pero...¿Y si no crees? Hay mucha gente, incluyéndome a mí mismo, que no cree en nada después de esta vida. La muerte será pues un vacío infinito, sin sensaciones, sin vida, sin pensamientos, sin algo...es decir, nada.

El problema no radica en la muerte, ya muertos no sentiremos ni angustia ni pesar ni nada de nada, es decir, no quiero decir que no nos preocupe estar muertos simplemente que ya no existirá nada de nosotros que piense siquiera en preocuparse o no preocuparse. Habremos dejado totalmente de existir. No...el problema está en la vida, no en la muerte. 

Puede que seamos infelices y vivamos con miedo. Puede que el pensar que hagamos lo que hagamos acabaremos muertos, el pensar que nuestra vida no tiene ninguna finalidad, que aunque seamos buenos o malos acabaremos criando malvas como todos los demás nos provocará mucho dolor y sufrimiento.  O puede que nos rebelemos, que queramos luchar contra las riendas de la muerte, que vivamos intensamente, desafiando a la muerte y...acabemos criando malvas también

Sea de una forma u otra, seamos religiosos o ateos, no deberíamos preocuparnos de la muerte. Aún escuchamos, aún olemos, aún sentimos y eso es lo que realmente debería importarnos ahora... porque en algún momento, dejaremos de existir, dejaremos esta vida y pasados 100 años solo nuestros huesos, nuestro polvo se acordará de nosotros

jueves, 22 de marzo de 2012

Porque vale la pena sonreír.

A los 42 años no se que camino seguir. La vida pasa veloz a mi alrededor, tan rápido que apenas puedo saborear su color, su esencia. Los días son todos iguales, monótonos, insípidos y pese a mi título académico, mi novia y mis trofeos de pesca y natación tengo la sensación de no haber vivido, de no haber pasado por este mundo como yo hubiera querido.

Los 40 es una etapa difícil, te haces viejo. O más que hacerte viejo te das cuenta de tu vejez. Todo te recuerda a ella. A tu alrededor escuchas noticias de cánceres y  ataques cardiovasculares que suelen ocurrirle a los mayores, ¿Pero que mayores? Yo ya soy uno de esos mayores, ya he dejado de lado mi condición de joven, de aristócrata de mi vida, de hecho mi vida cada vez me pertenece menos y comienza a fundirse con la muerte, me muero y me doy cuenta de mi muerte, como un horizonte en mi camino que me asusta y me hace llorar como un niño asustado por las noches.

¿Qué hago Dios mío? ¿Qué ocurre si no he vivido cómo yo quería?¿Qué ocurre si mi vida me parece ya sosa y sin sentido?¿Cómo un sueño...una ilusión?

A los 20 no pensaba en la muerte, la muerte estaba allí, era cierto, pero no pensaba en que yo pudiera morir, yo no, morirán los viejos, los que ya han malgastado o 'bien gastado' su vida...¡Yo era inmortal!. Despertar de la ilusión de los 10, los 20 e incluso de los 30 es doloroso, despertar de mi ingenua esperanza, de mi inmortalidad es tan doloroso...

Por suerte esta historia no es real...tengo todavía 17 años y toda la vida por delante, pero estoy tan solo.... no sé que hacer, en que sujetarme...¿amor? ¿Dinero? ¿amistad?...son tantos los caminos que puedo seguir que decidir entre uno y otro y que siempre me harán pensar que podría haberlo hecho mejor.
¿Quién sabe? Quizás llegue a los 40 y piense en esto y suspire melancólico, quizás me ría de mi estupidez, de mi falta de de autoestima y sonría, sólo sonría, a los maravillosos 40 años de mi vida.

Paco.

miércoles, 7 de marzo de 2012

El miedo y el progreso

Otra reflexión de mi vida.


El miedo bloquea mis pensamientos…es fuerte, muy fuerte, una sensación que me hace cambiar, que me hace más fuerte pero al mismo tiempo es la peor pesadilla de la evolución, del cambio y la superación.

Oí una vez que el ser humano sólo cambia cuando no hay más opción, cuando todo lo que se podía hacer para evitarlo, tiene miedo y es el miedo el que nos hace cambiar. Muy a mi pesar, esta afirmación puede ser totalmente falsa.Ojalá fuera tan sencillo.... Puede que el miedo nos haga cambiar pero, como se observa en la historia también ha sido el freno de la evolución humana: La santa inquisición con la quema de los ‘brujos’ y  el estancamiento de la sociedad feudal por el miedo a la invasión son solo ejemplos de este miedo que nos frena.

Pero no hay que irse tan lejos, con tan sólo ver mi vida, observo como mi miedo que me ha marcado.
Mi vida se basa en una serie de pautas definidas y preestablecidas, y desde hace 7 años no han variado. ¿Por qué? ¿Por qué después de ver todos los problemas que genera mi vida sedimentaria, mi falta de ejercicio, el uso tonto que hago de mi vida viendo todos los días la tele, el ordenador, jugando a juegos que no aportan nada a mi vida, porqué, no he sido capaz de cambiar? ¿De dar un vuelco total a mi vida, a su significado, tirar la televisión, destrozar los videojuegos, quemar el ocio inútil y el cómodo sofá que constituye mi vida?

La respuesta se me plantea muy sencilla.. el miedo, el miedo a cambiar… el miedo a lo que puedo perder al cambiar.
No es algo tan extraño. De hecho lo tenemos todos los animales, un miedo infinito e irracional al cambio, todo aquello que cambia nuestra vida, que cambia nuestra percepción de ella nos parece realmente peligroso.
Si tenemos algo bueno y sabemos que cambiando seguramente alcanzaremos algo mejor nos fijamos únicamente en ese ‘seguramente’ y nos olvidamos del mejor… ese 'seguramente' nos absorbe…ese 'seguramente' se adentra en los confines mas alejados de nuestra personalidad y automáticamente, nuestro cerebro, sin ni siquiera racionalizarlo genera una sensación de angustia y malestar… ¿Porqué cambiar si estamos ‘bien’?

La solución parece bastante sencilla, ¡Eliminemos pues el miedo al progreso! ¡Esforcémonos y cambiemos! Nos haríamos más fuertes, pero esto, puede ser simplemente una idea muy ingenua.

Primero porque sería imposible eliminar totalmente el miedo que sentimos a cambiar, por mucho que nos esforcemos somos seres emocionales, y nos guiemos o no por ellos un intento de instaurar la razón por encima de los instintos como el miedo sería como luchar contra nosotros mismos, como no estar contentos con lo que somos y queren variar la naturaleza de nuestro propio ser.

            Segundo… llegando al caso de que cambiaras, de que encerraras el miedo irracional al cambio en una parte muy profunda de tu ser y sellaras esa parte. Aún así, no podrías cambiar, ya se encargará la sociedad que no lo hagas, aunque tu quieras cambiar, los demás seguirán estando igual, preservarán el miedo al progreso y serán tu freno, su miedo a tu cambio y a lo que pueda originar te impedirá avanzar, progresar.


¿Hay pues solución?
Puede que, si nuestros instintos son reacios al progreso, este no debe ser tan bueno para el ser humano. ¿Por qué, entonces este progreso debe ser la evolución que todos esperamos? ¿No nos estaremos equivocando?
¿No será el progreso un simple producto de la cara oscura del miedo? Puesto que debe existir miedo a todo, debe existir miedo al miedo… para al miedo a cambiar el ser humano necesita un miedo distinto ‘el miedo al miedo a cambiar’ El miedo del miedo que parece haber producido el progreso… Una solución o un problema más intrincado.

De forma más sencilla. Me pregunto si todo avance, producido por miedo a algo, ¿Se podría considerar la solución a ese miedo o simplemente una venda que lo cubre haciendo que lo perdamos de vista?

Esto me hace reflexionar, si el progreso fuera un error, ¿Habría solución? Si cogemos lo opuesto sería el estancamiento, el no cambio dentro de un cambio constante de la vida, pero que no cambio escoger? El progreso nos ha dejado tantos procesos de cambio que es imposible discernir cual sería el correcto al que atenerse.

Es eso, o pensar que todo es un error garrafal y que no hay solución para nada, la nada es la solución para la nada puesto que no hay solución, no hay problema que plantearse y todo es caos, glorioso caos exento de significado.
Al ver como mi reflexión no me me aclara ni siquiera lo que he preguntado solo me queda citar, como hago en momentos como este, ‘No hay nada en la nada, por lo que no busques algo allí.’

lunes, 5 de marzo de 2012

Instintos de pelea






¿Qué es esto que me hace cosquilla en la planta de los pies? ¿Qué me asciende por la espalda y se concentra en mi frente, mejillas y puños? ¿Qué es esta sensación de desesperación, de abatimiento…tan seductora, tan arrebatadoramente sencilla?

-‘Hallo’, Los instintos están en la puerta….

Sin poder evitarlo, lo siento…mi puño asciende desde la altura de mi cintura casi volando, casi no puedo verlo y golpea, seco, su barbilla, la de aquel que ya apenas recuerdo mas que como unas palabras vacías, estúpidas, que han levantado mi ira, que le han dado fuerzas…
Casi instantáneamente oigo un ruido sordo, una especie de clock que resuena a mi alrededor pero no me importa, ya no soy yo, mis instintos me dominan, mi furia me domina, todo es luz y ruido a mi alrededor

Automáticamente, para no darle tiempo a responder ( o quizás pensé ésto solo como un consuelo racional ante mi brutalidad) mi rodilla hasta ahora apoyada en la planta de mis pies se ve por los aires con una fuerza descomunal… me picaba mucho la planta, no es mi culpa, solo salté con la rodilla alzada para evitar el dolor, solloza mi parte racional

-‘Hallo’, son mis instintos…están rompiendo la casa…

Pero todo es luz…todo es velocidad...Sonido…absolutamente intenso, es armonía de pelea… noto como el cuerpo cae, la sombra se ha abatido pero eso no desanima a mi parte irracional, mi pie derecho golpea varias veces al cuerpo caído mientras a mi alrededor gritos de terror y miedo apelotonan la habitación retumbando las paredes, vibrando mis tímpanos incapaces de oír, de entender más allá de la agitación instintiva, irracional que fluye en mi cerebro.
Lo oigo sollozar, es un sonido leve, muy gracioso que he sido capaz de captar, mi parte racional se agita, quiere dominar, dice lo que me pasará después, lo que producirán mis actos pero yo ya no escucho, ahora son los instintos los que dominan
Todo es tan sencillo...solo sentarme en su pecho, azotes de aire en mi cara son captados por los receptores de la piel, mis puños son muy rápidos y eficaces, como balas de pistola…apenas 5 o 6 y ya la cara de la sombra parece apenas un espumarajo de sangre y saliva, un espumarajo muy excitante… Pero me cogen de los hombros, me elevan, fuerzas invisibles tiran de mí separándome de mi enemigo, de mi sombra, no lo evito puesto que las fuerzas no están en mi campo de visión, ni me son hostiles, lo único hostil era la sombra y ahora es solo un espumarajo

-‘Hallo’, es mi desconcierto, ha querido llamar a la puerta pero la casa ya no tiene, el instinto la ha saqueado a fondo…

Me escuecen puños, pies, rodilla y también, que curioso, el brazo derecho…este último con gran intensidad, mensajes del exterior empiezan a entrar a gran velocidad, desordenados, confundiéndome,….. ¿Qué has hecho?..... Ya no siento la armonía, el placer de los instintos recorriéndome la piel, ¡Llama la ambulancia! su aurora protectora se ha disipado y he quedado vacío….Déjalo, Elena, no vale la pena!...

Me zarandean, parpadeo sin ver, puntos negros ocupan mi visión, malditos puntos negros que no me dejan ver, pero ya me da igual, estoy hueco, como una cáscara vacía.

De repente me veo en el suelo, ¿Qué ha sido? ¿Un puñetazo? ¿Me duele la nariz horriblemente, el suelo está frío, terriblemente frío y blanco…como un manto fino de nieve que las gotas negro-rojizas de un líquido curioso han manchado. Toqueteo las baldosas blancas tranquilamente, el líquido se me pega a los dedos, está pegajoso y caliente. Todo a mi alrededor es caos pero para mi es murmullo, puede ser que me haya meado, noto como un fresquillo en la entrepierna o quizá sea el alcohol que me hace sentir cosas raras…. Y de pronto, todo vuelve de golpe, como una visión, un fogonazo de información.
Ruidos por todas partes, luz, luz de focos blancos encendidos en todos los rincones de la habitación y un sinfín de personas, personas a mi derecha, a mi izquierda, a mi lado, incluso una arrodillada al lado mío, todos respirando, llorando, gritando, sudando…
-Psss- me levanto y escupo un espumarajo de sangre, intentando no devolver, me dicen que me siente que me quede quieto, pero no me importa, definitivamente me he meado.. Daniel tiene los ojos hinchados, Rosa la cara roja, las fosas nasales se abren y cierran rápidamente, esta noche no follo pienso mientras me doy la vuelta, pese a los gritos nadie me para, nadie evita que me vaya, salgo de la habitación y un descansillo color crema me da la bienvenida, con flores y botellas por todas partes cojo una de brugal y me dirijo a los percheros mientras filas de información me llegan por todos lados, ya no puedo mover apenas el brazo por el dolor por lo que lo dejo colgando, arranco varios abrigos de los percheros con el otro y busco el mío, a mi paso vuelan botellas, vasos, abrigos que no reconozco… pero por fin lo encuentro, es verde, verde intenso de esos que me gustan, este tiene que ser, ya que no queda otro abrigo en el perchero.

-Jajajajja- mi risa me parece endemoniadamente estúpida así que paro, me pongo el abrigo con cuidado de no dañar mas el brazo y me dirijo a la puerta mientras le doy un trago a la botella, después otro y otro mas, líquido espeso desciende por mi garganta, liquido intenso, que me hace olvidar, me olvida de la sombra, del espumarajo, de su maldita sonrisa odiosa antes de nombrar a mi madre, antes de mis instintos y…se termina el liquido termina de bajar, botella vacía igual a volver a casa, me dirijo con pasos débiles a hasta el final de la escalera pero el pie izquierdo me falla y caigo, caigo a un suelo lleno de líquido, cristal de botella y un sinfín de abrigos tirados, pero antes de caer ya he perdido el sentido.

‘Hallo’, el inconsciente a llegado pero la casa ya no está, el techo se ha derrumbado…

jueves, 1 de marzo de 2012

El club de la lucha.

Sobre las 11 de la noche volví de correr y de casualidad, al encender la tele para cenar, descubrí una película que me ha ha hecho reflexionar: El club de la lucha.

Se podría decir que es una especie de amenaza al sistema capitalista que nos gobierna, que nos hace iguales, simples clones consumidores atados a la sociedad...hipotecas, trabajos prefijados,exentos de motivacion, etc... La vida acaba siendo simplemente una continua lucha por sobrevivir en un mundo que ya has abandonado, en el que ya has dejado que la sociedad gobierne por tí.

La frase que me parece mas interesante es:

[…] Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia. Descarriados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que un día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos. Lo que hace que estemos muy cabreados. […]

La verdad es que esta película me recuerda mucho al vitalismo de Nietzsche, los protagonistas se revelan a ese sistema marchito y decrépito que les hace infelices y, buscan la felicidad en la lucha, la destrucción. Una perspectiva nueva de ver la vida, una manera de hundirse, de tocar fondo, alejándose del molde social, dejando de lado todo el imperialismo de la sociedad.
Aunque puede que no sea el mejor sistema si es cierto que hoy en dia vemos la felicidad en la sociedad, en lo que la sociedad quiere.Sí......la felicidad...

Muchos habland de la felicidad, pero ¿Cómo alcanzar esta felicidad? y más aún ¿Qué es la felicidad? Una pregunta compleja, ya que según el lugar o la época en la que estemos el concepto de felicidad es distinto, cambia.

Sin embargo no me rendí y decidí instigarme en este tema tan peliagudo. Si la felicidad está condicionada por la época y en cada una es diferente solo puede haber dos posibilidades:

1º La felicidad es múltiple,varía con el tiempo y por lo tanto es una nebulosa imposible de alcanzar en toda su extensión. Es decir, tu puedes alcanzar una felicidad dictada por la sociedad del siglo XX pero no conseguirás alcanzar ya lo que sería la felicidad en el siglo XIII por ejemplo. Un problema, sencillamente sin solución: La felicidad es inalcanzable!

2º Negamos la posibilidad de que existan tantas variantes de felicidad y afirmamos que, debe existir una felicidad que no venga condicionada por la época, Viene condicionada únicamente por nosotros mismos.

Eso está muy bien (pensé) pero... ¿En qué parte de nosotros mismos debemos basarnos?¿Hay alguna parte de nosotros mismos que sea igual para todas las épocas y todas los lugares?
   
      1. Algunos dirían: La razón, por supuesto. Pero si lo observamos mas de cerca nos damos cuenta que según evoluciona la sociedad, su idiología, su forma de pensar, cambia también, si no de forma radical, sí levemente. Por lo que la razón, al estar influida por la sociedad no se podría considerar una buena alternativa.
(¡NO! Tiene que haber algo....la duda, la desgarradora sensación de la inexistencia de la felicidad me estaba matando, por lo que seguí dandole vueltas al asunto.)

       2. Tiene que existir una segunda posibilidad,¿Los instintos? Podría ser, si nos fijamos bien, todos los animales tienen los mismos instintos, y estos instintos no se diferencian: instinto de supervivencia, reproducción, nutrición... conceptos básicos que todos tenemos... sin embargo... ¿Podría la felicidad estar escondida en los instintos o éstos son demasiado ''primaceos'' para nosotros, seres tan complejos que hemos desarrollado la razón y los sentimientos?
¿Es nuestra incapacidad a ser primarios o primacios lo que genera nuestra infelicidad?
Todo esto,lo digo basándome en un noticia que escuché hace tiempo que dice así: ''un 89% de las personas superdotadas acaban suicidándose o buscando la primicie, y no la intelectualidad''
Un dato curioso, que encaja perfectamente en la reflexión que había hecho...
A todo esto, vuelvo al mismo resultado, a una imposibilidad de conseguir la felicidad, esta vez, no debido a la complejidad de la misma, sino a la nuestra.

Entonces recordé lo que Aristóteles decía: ''En el punto medio hallarás la virtud''  y pensé, ¿Y si existiera una representación de los instintos primarios que no llegue a estar tan condicionada por la sociedad como la razón? ¿Un individuo intermedio entre hombre civilizado y bestia?
Claro que podía ser, solo el hombre que no es manejado por la lógica, por los pensamientos mundanos y preestablecidos por una razón ''civilizada''podrá alcanzar alguna vez la felicidad, o por lo menos podría intentar algo semejante, intentar alcanzar algo ajeno a la sociedad misma sin tener que recurrir a una homogeneidad primitiva que hemos dejado atrás. ¿Cómo? Con las sensaciones, por supuesto.

Pero no nos equivoquemos, ordenemos un poco más la situación. Entendemos por sensaciones como un desarrollo de los instintos por simples efectos evolutivos naturales. Un ejemplo sería el instinto de supervivencia, que pasa al miedo, no un miedo provocado por hormonas cerebrales, sino un miedo racional, un miedo evolucionado.

Aún así, podemos llegar a la conclusión de que los sentimientos están influidos por la sociedad de la misma forma que la razón, pero si lo analizamos nos damos cuenta de que esto no es del todo cierto. Los sentimientos están, lo que se puede decir, ''contaminados'' por la sociedad, esta sociedad, al observar que los sentimientos pueden llevar a hábitos distintos a ella, los han socializado, los han transformado, pulido de tal forma que solo observemos la parte más social y vacía de ellos. No son un producto de la sociedad como la razón, sino que se encuentran ocultos en ella
La sociedad:

Ha estructurado el amor con el matrimonio, la herencia...
Ha violado la felicidad convirtiéndola en una parte integra del sistema.
Ha destruido el placer, convirtiéndolo en algo pervertido y asqueroso

En definitiva, no todas las sensaciones nos podrán llevar a esa felicidad que estoy intentando alcanzar, Si buscamos una felicidad que no haya sido modificada, o que haya sido modificada lo mínimo posible debemos buscar la pureza de una sensación arrancándole todos los esterotipos, las adiciones inútiles de la sociedad.

Pero la cuestión es cómo, ¿Cómo, yo, un ser producto del sistema, de esta sociedad, tan socializado, exento de la suciedad animal puedo embarrarme?, distinguir lo que la sociedad ha violado de lo que es puro?

El terreno que he de seguir se muestra escarpado, difícil de continuar, sabiendo que el margen de error es muy alto y que aunque crea aver alcanzado la felicidad sólo seré consciente de su presencia y ausencia justo antes de morir, de dejar de lado lo que he conseguido, entonces y sólo entonces lo sabré....

¿Podré ser feliz? ¿Podré discernir una felicidad perdida entre el mar de angustias que crea mi mente?¿Podré morir tranquilo?

Sea como sea, Esta es mi vida y estas, sus molestas preguntas.....