Sobre las 11 de la noche volví de correr y de casualidad, al encender la tele para cenar, descubrí una película que me ha ha hecho reflexionar: El club de la lucha.
Se podría decir que es una especie de amenaza al sistema capitalista que nos gobierna, que nos hace iguales, simples clones consumidores atados a la sociedad...hipotecas, trabajos prefijados,exentos de motivacion, etc... La vida acaba siendo simplemente una continua lucha por sobrevivir en un mundo que ya has abandonado, en el que ya has dejado que la sociedad gobierne por tí.
La frase que me parece mas interesante es:
[…] Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o
siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y
ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no
necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia. Descarriados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es
la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos
con la televisión que nos hizo creer que un día seriamos millonarios,
dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco
lo entendemos. Lo que hace que estemos muy cabreados. […]
La verdad es que esta película me recuerda mucho al vitalismo de Nietzsche, los protagonistas se revelan a ese sistema marchito y decrépito que les hace infelices y, buscan la felicidad en la lucha, la destrucción. Una perspectiva nueva de ver la vida, una manera de hundirse, de tocar fondo, alejándose del molde social, dejando de lado todo el imperialismo de la sociedad.
Aunque puede que no sea el mejor sistema si es cierto que hoy en dia vemos la felicidad en la sociedad, en lo que la sociedad quiere.Sí......la felicidad...
Muchos habland de la felicidad, pero ¿Cómo alcanzar esta felicidad? y más aún ¿Qué es la felicidad? Una pregunta compleja, ya que según el lugar o la época en la que estemos el concepto de felicidad es distinto, cambia.
Sin embargo no me rendí y decidí instigarme en este tema tan peliagudo. Si la felicidad está condicionada por la época y en cada una es diferente solo puede haber dos posibilidades:
1º La felicidad es múltiple,varía con el tiempo y por lo tanto es una nebulosa imposible de alcanzar en toda su extensión. Es decir, tu puedes alcanzar una felicidad dictada por la sociedad del siglo XX pero no conseguirás alcanzar ya lo que sería la felicidad en el siglo XIII por ejemplo. Un problema, sencillamente sin solución: La felicidad es inalcanzable!
2º Negamos la posibilidad de que existan tantas variantes de felicidad y afirmamos que, debe existir una felicidad que no venga condicionada por la época, Viene condicionada únicamente por nosotros mismos.
Eso está muy bien (pensé) pero... ¿En qué parte de nosotros mismos debemos basarnos?¿Hay alguna parte de nosotros mismos que sea igual para todas las épocas y todas los lugares?
1. Algunos dirían: La razón, por supuesto. Pero si lo observamos mas de cerca nos damos cuenta que según evoluciona la sociedad, su idiología, su forma de pensar, cambia también, si no de forma radical, sí levemente. Por lo que la razón, al estar influida por la sociedad no se podría considerar una buena alternativa.
(¡NO! Tiene que haber algo....la duda, la desgarradora sensación de la inexistencia de la felicidad me estaba matando, por lo que seguí dandole vueltas al asunto.)
2. Tiene que existir una segunda posibilidad,¿Los instintos? Podría ser, si nos fijamos bien, todos los animales tienen los mismos instintos, y estos instintos no se diferencian: instinto de supervivencia, reproducción, nutrición... conceptos básicos que todos tenemos... sin embargo... ¿Podría la felicidad estar escondida en los instintos o éstos son demasiado ''primaceos'' para nosotros, seres tan complejos que hemos desarrollado la razón y los sentimientos?
¿Es nuestra incapacidad a ser primarios o primacios lo que genera nuestra infelicidad?
Todo esto,lo digo basándome en un noticia que escuché hace tiempo que dice así: ''un 89% de las personas superdotadas acaban suicidándose o buscando la primicie, y no la intelectualidad''
Un dato curioso, que encaja perfectamente en la reflexión que había hecho...
A todo esto, vuelvo al mismo resultado, a una imposibilidad de conseguir la felicidad, esta vez, no debido a la complejidad de la misma, sino a la nuestra.
Entonces recordé lo que Aristóteles decía: ''En el punto medio hallarás la virtud'' y pensé, ¿Y si existiera una representación de los instintos primarios que no llegue a estar tan condicionada por la sociedad como la razón? ¿Un individuo intermedio entre hombre civilizado y bestia?
Claro que podía ser, solo el hombre que no es manejado por la lógica, por los pensamientos mundanos y preestablecidos por una razón ''civilizada''podrá alcanzar alguna vez la felicidad, o por lo menos podría intentar algo semejante, intentar alcanzar algo ajeno a la sociedad misma sin tener que recurrir a una homogeneidad primitiva que hemos dejado atrás. ¿Cómo? Con las sensaciones, por supuesto.
Pero no nos equivoquemos, ordenemos un poco más la situación. Entendemos por sensaciones como un desarrollo de los instintos por simples efectos evolutivos naturales. Un ejemplo sería el instinto de supervivencia, que pasa al miedo, no un miedo provocado por hormonas cerebrales, sino un miedo racional, un miedo evolucionado.
Aún así, podemos llegar a la conclusión de que los sentimientos están influidos por la sociedad de la misma forma que la razón, pero si lo analizamos nos damos cuenta de que esto no es del todo cierto. Los sentimientos están, lo que se puede decir, ''contaminados'' por la sociedad, esta sociedad, al observar que los sentimientos pueden llevar a hábitos distintos a ella, los han socializado, los han transformado, pulido de tal forma que solo observemos la parte más social y vacía de ellos. No son un producto de la sociedad como la razón, sino que se encuentran ocultos en ella
La sociedad:
Ha estructurado el amor con el matrimonio, la herencia...
Ha violado la felicidad convirtiéndola en una parte integra del sistema.
Ha destruido el placer, convirtiéndolo en algo pervertido y asqueroso
En definitiva, no todas las sensaciones nos podrán llevar a esa felicidad que estoy intentando alcanzar, Si buscamos una felicidad que no haya sido modificada, o que haya sido modificada lo mínimo posible debemos buscar la pureza de una sensación arrancándole todos los esterotipos, las adiciones inútiles de la sociedad.
Pero la cuestión es cómo, ¿Cómo, yo, un ser producto del sistema, de esta sociedad, tan socializado, exento de la suciedad animal puedo embarrarme?, distinguir lo que la sociedad ha violado de lo que es puro?
El terreno que he de seguir se muestra escarpado, difícil de continuar, sabiendo que el margen de error es muy alto y que aunque crea aver alcanzado la felicidad sólo seré consciente de su presencia y ausencia justo antes de morir, de dejar de lado lo que he conseguido, entonces y sólo entonces lo sabré....
¿Podré ser feliz? ¿Podré discernir una felicidad perdida entre el mar de angustias que crea mi mente?¿Podré morir tranquilo?
Sea como sea, Esta es mi vida y estas, sus molestas preguntas.....
No hay comentarios:
Publicar un comentario