Unos dicen que la felicidad puede ser alcanzada si
cambiamos nuestra forma de ver la vida...si nos volvemos optimistas, si
otorgamos importancia a cosas esenciales en vez de a materialismos como el
dinero o la fama.
Yo soy más pesimista… el hombre nunca alcanzará la
felicidad buscada. Siendo como es, hombre, su propia existencia, su pensamiento
elevado y complejo arruina la sencilla idea de la paz que nos otorga la vida. Yo creo que la felicidad no depende del punto de vista en
el que veas la vida.
La vida, por si misma, es dura…el carnívoro mata al
vegetariano….el vegetariano a la planta…y la planta mata a otras plantas para
sobrevivir.
Los
animales mueren al hacerse viejos
O
no duran lo suficiente para hacerse adultos
Es dura, sí... Pero desde el punto de vista animal no
podemos considerarla como triste ni feliz, la vida es como es y porque es, un
complejo rudimentario y sin ataduras emocionales.
La
tristeza por lo tanto proviene del hombre…
El hombre, el único ser que no es capaz de habituarse a
esa dureza de la vida, a comprenderla, a hacerse parte de ella…haciéndose un
extraño ante sus misterios y llorando aquello que no logra comprender…
Se podría
decir que la tristeza es una defensa contra nuestra propia racionalidad
existencial…No podemos soportar aquello para lo que hemos sido creados: vivir
para morir y nos obligamos a crear un motivo para ser feliz, un motivo que se
aleja de la simple vida
Por supuesto, al buscar una felicidad inexistente, una
felicidad que no cabe en la definición de la propia vida, en un mundo
rudimentario y en paz existencial, no hallamos más que vacío o falsas
felicidades superficiales…eso nos lleva a la tristeza, a la desesperación por
un vacío feliz…
Y es eso,
no otra cosa, lo que nos hace sufrir.
No nos
deja dormir por las noches.
Y nos mata…

No hay comentarios:
Publicar un comentario