¿Qué es esto que me hace cosquilla en la planta de los pies?
¿Qué me asciende por la espalda y se concentra en mi frente, mejillas y puños?
¿Qué es esta sensación de desesperación, de abatimiento…tan seductora, tan
arrebatadoramente sencilla?
-‘Hallo’, Los instintos están en la puerta….
Sin poder evitarlo, lo siento…mi puño asciende desde la
altura de mi cintura casi volando, casi no puedo verlo y golpea, seco, su
barbilla, la de aquel que ya apenas recuerdo mas que como unas palabras vacías,
estúpidas, que han levantado mi ira, que le han dado fuerzas…
Casi instantáneamente oigo un ruido sordo, una especie de
clock que resuena a mi alrededor pero no me importa, ya no soy yo, mis
instintos me dominan, mi furia me domina, todo es luz y ruido a mi alrededor
Automáticamente, para no darle tiempo a responder ( o quizás pensé ésto solo como un consuelo racional ante mi brutalidad) mi rodilla hasta ahora apoyada en la
planta de mis pies se ve por los aires con una fuerza descomunal… me picaba
mucho la planta, no es mi culpa, solo salté con la rodilla alzada para evitar
el dolor, solloza mi parte racional
-‘Hallo’, son mis instintos…están rompiendo la casa…
Pero todo es luz…todo es velocidad...Sonido…absolutamente
intenso, es armonía de pelea… noto como el cuerpo cae, la sombra se ha abatido
pero eso no desanima a mi parte irracional, mi pie derecho golpea varias veces
al cuerpo caído mientras a mi alrededor gritos de terror y miedo apelotonan la
habitación retumbando las paredes, vibrando mis tímpanos incapaces de oír, de
entender más allá de la agitación instintiva, irracional que fluye en mi
cerebro.
Lo oigo sollozar, es un sonido leve, muy gracioso que he
sido capaz de captar, mi parte racional se agita, quiere dominar, dice lo que
me pasará después, lo que producirán mis actos pero yo ya no escucho, ahora son
los instintos los que dominan
Todo es tan sencillo...solo sentarme en su pecho, azotes de aire en mi cara son
captados por los receptores de la piel, mis puños son muy rápidos y eficaces, como
balas de pistola…apenas 5 o 6 y ya la cara de la sombra parece apenas un
espumarajo de sangre y saliva, un espumarajo muy excitante… Pero me cogen de
los hombros, me elevan, fuerzas invisibles tiran de mí separándome de mi
enemigo, de mi sombra, no lo evito puesto que las fuerzas no están en mi campo
de visión, ni me son hostiles, lo único hostil era la sombra y ahora es solo un
espumarajo
-‘Hallo’, es mi desconcierto, ha querido llamar a la puerta
pero la casa ya no tiene, el instinto la ha saqueado a fondo…
Me escuecen puños, pies, rodilla y también, que curioso, el
brazo derecho…este último con gran intensidad, mensajes del exterior empiezan a
entrar a gran velocidad, desordenados, confundiéndome,….. ¿Qué has hecho?..... Ya
no siento la armonía, el placer de los instintos recorriéndome la piel, ¡Llama
la ambulancia! su aurora protectora se ha disipado y he quedado vacío….Déjalo,
Elena, no vale la pena!...
Me zarandean, parpadeo sin ver, puntos negros ocupan mi
visión, malditos puntos negros que no me dejan ver, pero ya me da igual, estoy
hueco, como una cáscara vacía.
De repente me veo en el suelo, ¿Qué ha sido? ¿Un puñetazo?
¿Me duele la nariz horriblemente, el suelo está frío, terriblemente frío y
blanco…como un manto fino de nieve que las gotas negro-rojizas de un líquido
curioso han manchado. Toqueteo las baldosas blancas tranquilamente, el líquido
se me pega a los dedos, está pegajoso y caliente. Todo a mi alrededor es caos
pero para mi es murmullo, puede ser que me haya meado, noto como un fresquillo
en la entrepierna o quizá sea el alcohol que me hace sentir cosas raras…. Y de
pronto, todo vuelve de golpe, como una visión, un fogonazo de información.
Ruidos por todas partes, luz, luz de focos blancos
encendidos en todos los rincones de la habitación y un sinfín de personas,
personas a mi derecha, a mi izquierda, a mi lado, incluso una arrodillada al
lado mío, todos respirando, llorando, gritando, sudando…
-Psss- me levanto y escupo un espumarajo de sangre,
intentando no devolver, me dicen que me siente que me quede quieto, pero no me
importa, definitivamente me he meado.. Daniel tiene los ojos hinchados, Rosa la cara roja, las fosas nasales
se abren y cierran rápidamente, esta noche no follo pienso mientras me doy la
vuelta, pese a los gritos nadie me para, nadie evita que me vaya, salgo de la
habitación y un descansillo color crema me da la bienvenida, con flores y
botellas por todas partes cojo una de brugal y me dirijo a los percheros mientras filas
de información me llegan por todos lados, ya no puedo mover apenas el brazo por
el dolor por lo que lo dejo colgando, arranco varios abrigos de los percheros con
el otro y busco el mío, a mi paso vuelan botellas, vasos, abrigos que no
reconozco… pero por fin lo encuentro, es verde, verde intenso de esos que
me gustan, este tiene que ser, ya que no queda otro abrigo en el perchero.
-Jajajajja- mi risa me parece endemoniadamente estúpida así que paro, me pongo el abrigo con cuidado de no dañar mas el brazo y me dirijo a la puerta mientras le doy un trago a la botella, después otro y otro mas, líquido espeso desciende por mi garganta, liquido intenso, que me hace olvidar, me olvida de la sombra, del espumarajo, de su maldita sonrisa odiosa antes de nombrar a mi madre, antes de mis instintos y…se termina el liquido termina de bajar, botella vacía igual a volver a casa, me dirijo con pasos débiles a hasta el final de la escalera pero el pie izquierdo me falla y caigo, caigo a un suelo lleno de líquido, cristal de botella y un sinfín de abrigos tirados, pero antes de caer ya he perdido el sentido.
‘Hallo’, el inconsciente a llegado pero la casa ya no está,
el techo se ha derrumbado…

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